En la Presencia Escolapia de Cochabamba vivimos un momento muy especial y, al mismo tiempo, marcado por profundos sentimientos: la despedida de los misioneros Amaya y Bienve que, tras un año de misión compartida, regresan a su país con la misión cumplida. También nos despedimos de Juan Carlos, que comienza un período de vacaciones antes de ingresar en el noviciado, en Santa Cruz de la Sierra. La noche también estuvo marcada por la celebración de los cumpleaños y la conclusión del año escolar.
Oramos para que Dios siga enviando nuevos misioneros y bendiga a aquellos que han dado este generoso paso al servicio de la misión. Que sigamos fortalecidos en la esperanza, caminando siempre a la luz del testimonio y los pasos de nuestro fundador, San José de Calasanz.

